Hay una forma muy común de transitar la enfermedad de un peludo. Es la que elige la mayoría: asustarse ante el síntoma, correr a la clínica, aplicar un protocolo de tratamiento estándar, tapar el fuego con un fármaco y rezar para que el alivio dure.
Esa mayoría vive en una incertidumbre constante, delegando la salud a lo que dice un tercero, a las modas de los nuevos fármacos o a la presión de la industria. Son muy buenos tolerando que sus peludos vivan inflamados, con la energía baja o con recaídas digestivas crónicas, porque «les dijeron que es normal por la edad» o «porque la raza es así».
Pero tú no eres como la mayoría.
Y si hay algo que te sale particularmente mal, es tolerar que quien más amas se apague lentamente mientras tú sigues instrucciones a ciegas.
Si estás aquí, es porque ya tuviste ese despertar incómodo. Ya te diste cuenta de que rellenar un plato con comida seca no es nutrir, y de que la salud no es algo que se inyecta por defecto en una consulta de quince minutos.
Sabes que la salud se construye día a día. Pero también sabes lo solitario, confuso y abrumador que puede ser caminar este sendero intentando entender tanta información por tu cuenta.
Por eso diseñé este espacio. No es una asesoría rápida de alimentación. Es una decisión irreversible para transformar por completo la vida y la salud de tu peludo y recuperar tu criterio como su cuidador.
La restauración celular y el equilibrio sistémico no responden a presiones. Mentirte diciendo que un desequilibrio crónico o una condición compleja se resuelve en 12 semanas sería caer en la misma dinámica mecánica que cuestiono: eso lo he confirmado con el paso de los años.
La naturaleza tiene sus propios ritmos. Atravesar crisis de depuración, consolidar nuevos hábitos metabólicos, interpretar y corregir las alteraciones en los estudios de sangre y ajustar la suplementación estacional requiere tiempo. Requiere al menos un semestre de presencia, observación rigurosa y calma para comenzar a verdaderamente conocer a nuestro peludo.
Si entras aquí, es para que caminemos juntos durante 6 meses bajo una metodología clara y sin prisas.
Este proceso impacta en dos frentes que están íntimamente conectados:
Este espacio no es para quienes buscan una solución mágica de un día para el otro. Es para cuidadores comprometidos que están listos para mirar de frente la salud de sus peludos, respirar profundo y hacer que los próximos meses sean el inicio de una vida llena de vitalidad, coherencia y paz.
Si tienes dudas sobre el servicio escríbeme a info@veroencasa.com
Veterinaria especialista en nutrición natural, con más de 14 años de experiencia en el área clínica y de alimentación. Autora de la Trilogía +Más Carnívoros
Beneficios Tangibles:
Mejora en el bienestar general de tu peludo en pocas semanas, reducción de síntomas como problemas digestivos o baja energía.
Beneficios Intangibles:
Tranquilidad de saber que estás tomando decisiones informadas, mayor conexión emocional con tu peludo y reducción de visitas al veterinario.
100 USD / $100.000 ARS
Veterinaria especialista en nutrición natural con experiencia en el cuidado integral de peludos. Te brindará todo su conocimiento y compromiso para garantizar que tu peludo reciba el cuidado que merece.
Nuestros perros y gatos son carnívoros, esto quiere decir que la base de su alimentación es la carne, siendo considerados los gatos como carnívoros estrictos (se alimentan exclusivamente de carne, ya que su organismo no está diseñado para digerir materia vegetal) y los perros son carnívoros flexibles, facultativos o carroñeros (su dieta PRINCIPAL es la carne pero su cuerpo puede digerir materia vegetal en pequeñas cantidades)
La boca de nuestros peludos esta conformada por una mandíbula extremadamente fuerte y que se abremucho para así poder masticar trozos de carne y huesos; su movimiento es únicamente de abajo hacia arriba porque están diseñadas para triturar. Al miso la cantidad de amilasa presente en la saliva (enzima que permite la predigestión de los carbohidratos) es muy limitada en los perros e inexistente en los gatos.
Los dientes de los carnívoros están diseñados específicamente para rasgar, triturar y esquilar la carne de los huesos. Cuentan con unos incisivos pequeños que se usan para pellizcar y morder, grandes colmillos que les permiten cortar y desgarrar la carne y premolares y molares con orillas filosas que cortan.
El estómago de un carnívoro sano tiene un pH estomacal (acidez) entre1 – 2 (un limón tiene acidez de 2.3), lo que les permite la digestión de huesos y a la destrucción de microorganismos potencialmente patógenos. Al mismo tiempo su intestino es relativamente corto, (comparado con el de animales herbívoros), esto se debe a que está diseñado para mover los alimentos rápidamente (el tiempo de tránsito a través de este es de 12 – 24 horas, en comparación con las 30 horas a 5 días de los seres humanos), esta velocidad evita que la comida se pudra.
Los carnívoros no cuentan con las bacterias intestinales necesarias para descomponer la celulosa y el almidón que se encuentra en la materia vegetal; por lo que su capacidad para utilizarla como fuente de energía es muy limitada. Los pocos vegetales que consumen les funcionan como fuente de fibra, fitonutrientes y antioxidantes, pero no como energía.
Perros y gatos no digieren bien los carbohidratos (trigo, arroz, cebada, avena, granos, etc.) los cuales se encuentran en los alimentos “balanceados”; consumir grandes cantidades de estos productos durante un período de tiempo prolongado hace que su páncreas se vea forzado a trabajar en exceso, estresando al organismo lo que puede conllevar a desarrollar enfermedades crónicas.
En resumen, la naturaleza diseñó el cuerpo de nuestros peludos carnívoros para que prosperen a base de nutrientes obtenidos de la carne y las vísceras de sus presas. Su organismo necesita de los nutrientes que se encuentran en las carnes para funcionar óptimamente y al mismo tiempo poder regenerar y curar su cuerpo.
A lo largo de los años hemos estado presionando a nuestros perros y gatos a comer algo que no está realmente diseñado para su organismo y que por ende no cubre sus requerimientos nutricionales (basta con leer las etiquetas) Hoy estamos viendo las consecuencias de esas deficiencias: problemas articulares, problemas metabólicos, alergias, alteraciones hormonales, cáncer, entre muchas otras.
Quiero dejar claro que mi intención con toda esta información no es caer en señalamientos ni críticas, hay cuidadores que por diversas razones no pueden hacer el cambio a una alimentación natural cruda y esto no quiere decir que no se preocupan por la salud de sus peludos; mi propósito es que ustedes dispongan de la información que les permita tomar decisiones en base a sus posibilidades y sean cada vez más los perros que puedan tener una vida más sana, feliz y longeva.

Veterinaria – Especialista en Alimentación Natural Cruda para Perros y Gatos
Nuestros perros y gatos son carnívoros, esto quiere decir que la base de su alimentación es la carne, siendo considerados los gatos como carnívoros estrictos (se alimentan exclusivamente de carne, ya que su organismo no está diseñado para digerir materia vegetal) y los perros son carnívoros flexibles, facultativos o carroñeros (su dieta PRINCIPAL es la carne pero su cuerpo puede digerir materia vegetal en pequeñas cantidades)
La boca de nuestros peludos esta conformada por una mandíbula extremadamente fuerte y que se abremucho para así poder masticar trozos de carne y huesos; su movimiento es únicamente de abajo hacia arriba porque están diseñadas para triturar. Al miso la cantidad de amilasa presente en la saliva (enzima que permite la predigestión de los carbohidratos) es muy limitada en los perros e inexistente en los gatos.
Los dientes de los carnívoros están diseñados específicamente para rasgar, triturar y esquilar la carne de los huesos. Cuentan con unos incisivos pequeños que se usan para pellizcar y morder, grandes colmillos que les permiten cortar y desgarrar la carne y premolares y molares con orillas filosas que cortan.
El estómago de un carnívoro sano tiene un pH estomacal (acidez) entre1 – 2 (un limón tiene acidez de 2.3), lo que les permite la digestión de huesos y a la destrucción de microorganismos potencialmente patógenos. Al mismo tiempo su intestino es relativamente corto, (comparado con el de animales herbívoros), esto se debe a que está diseñado para mover los alimentos rápidamente (el tiempo de tránsito a través de este es de 12 – 24 horas, en comparación con las 30 horas a 5 días de los seres humanos), esta velocidad evita que la comida se pudra.
Los carnívoros no cuentan con las bacterias intestinales necesarias para descomponer la celulosa y el almidón que se encuentra en la materia vegetal; por lo que su capacidad para utilizarla como fuente de energía es muy limitada. Los pocos vegetales que consumen les funcionan como fuente de fibra, fitonutrientes y antioxidantes, pero no como energía.
Perros y gatos no digieren bien los carbohidratos (trigo, arroz, cebada, avena, granos, etc.) los cuales se encuentran en los alimentos “balanceados”; consumir grandes cantidades de estos productos durante un período de tiempo prolongado hace que su páncreas se vea forzado a trabajar en exceso, estresando al organismo lo que puede conllevar a desarrollar enfermedades crónicas.
En resumen, la naturaleza diseñó el cuerpo de nuestros peludos carnívoros para que prosperen a base de nutrientes obtenidos de la carne y las vísceras de sus presas. Su organismo necesita de los nutrientes que se encuentran en las carnes para funcionar óptimamente y al mismo tiempo poder regenerar y curar su cuerpo.
A lo largo de los años hemos estado presionando a nuestros perros y gatos a comer algo que no está realmente diseñado para su organismo y que por ende no cubre sus requerimientos nutricionales (basta con leer las etiquetas) Hoy estamos viendo las consecuencias de esas deficiencias: problemas articulares, problemas metabólicos, alergias, alteraciones hormonales, cáncer, entre muchas otras.
Quiero dejar claro que mi intención con toda esta información no es caer en señalamientos ni críticas, hay cuidadores que por diversas razones no pueden hacer el cambio a una alimentación natural cruda y esto no quiere decir que no se preocupan por la salud de sus peludos; mi propósito es que ustedes dispongan de la información que les permita tomar decisiones en base a sus posibilidades y sean cada vez más los perros que puedan tener una vida más sana, feliz y longeva.

Veterinaria – Especialista en Alimentación Natural Cruda para Perros y Gatos


